
“Asesinos del Apartheid” se centra en la vida de veteranos cubanos que participaron en la Operación Carlota en Angola, un episodio crucial en la lucha contra el apartheid. Estos hombres, que dejaron atrás a sus familias para luchar por la justicia social, enfrentan hoy el olvido y la miseria en un contexto donde ser veterano se ha vuelto una carga.
A través de mi trabajo fotográfico, busco capturar no solo sus rostros, sino también las historias de sacrificio y resiliencia que han quedado relegadas a la sombra. Este proyecto es una búsqueda de memoria colectiva, donde la indiferencia hacia su sufrimiento se convierte en un tema central a visibilizar.
La narrativa que deseo construir no sólo documenta el pasado, sino que también establece conexiones con el presente, resaltando la necesidad de reconocer a aquellos que lucharon por la libertad. Con el apoyo de un equipo multidisciplinario, planeó crear un fotolibro y un sitio web que sirva como un archivo independiente, un espacio para honrar sus historias y fomentar la conciencia sobre las secuelas de la guerra.
Este esfuerzo no solo busca dar voz a los veteranos cubanos, sino también conectar sus experiencias con las luchas contemporáneas en otras partes del mundo, recordando que el sufrimiento y la búsqueda de justicia son universales.



La Operación Carlota fue la intervención militar cubana en Angola, motivada por la lucha del país africano por su independencia del dominio colonial portugués y la guerra civil entre facciones angoleñas, con la intervención de Sudáfrica y Zaire. Esta operación, nombrada en honor a Carlota, una esclava negra lucumí que lideró sublevaciones en Cuba, simboliza la lucha contra la opresión.
proximadamente 300,000 cubanos participaron, incluyendo médicos, maestros, ingenieros y soldados, todos comprometidos con la independencia y la justicia social. La operación fue exitosa, contribuyendo a la independencia de Angola y debilitando el régimen del apartheid en Sudáfrica.
Este trabajo fotográfico busca capturar los rostros de aquellos que partieron hacia Angola, héroes anónimos impulsados por un ideal de solidaridad y justicia. El título “Asesinos del Apartheid” no es sensacionalista; es un recordatorio de que estos hombres, lejos de ser asesinos, fueron defensores de la libertad.v
Sus historias languidecen en el olvido, y es esencial visualizarlas porque el olvido es una traición. Estos patriotas, con uniformes desgastados y miradas cansadas, merecen más que un recuerdo borroso. Las nuevas generaciones de familias cubanas y sus hijos merecen saber quiénes fueron y qué dieron por los demás.
Mis fotografías pretenden revelar la realidad actual. Muchos de estos veteranos viven en la penumbra de la pobreza, mientras sus medallas se oxidan y luchan por sobrevivir. La indiferencia hacia aquellos que lucharon por la justicia es desconcertante. Las autoridades cubanas han cerrado los ojos ante su sufrimiento, convirtiendo a los héroes de ayer en los olvidados de hoy.
Por qué no reconocemos a quienes dieron todo por la causa? ¿Por qué no honramos su valentía y resiliencia?
Como dijo José Martí, “Ser cultos para ser libres”. La cultura no solo reside en libros; también está en las imágenes que cuentan historias. “Asesinos del Apartheid” es un grito contra el silencio y una búsqueda de memoria y humanidad. Al documentar sus vidas y experiencias, espero contribuir a un reconocimiento colectivo de su sacrificio y a una reflexión sobre la justicia social y la memoria histórica.



René Solís: La luz después del conflicto
Esta serie fotográfica narra la vida de René Solís, veterano cubano que participó en la Operación Carlota en Angola. A través de su historia, el proyecto aborda el postconflicto desde una mirada humana: la de un hombre que, tras vivir los horrores de la guerra y cargar con las secuelas físicas y emocionales, encontró en el amor un refugio y una forma de reconstruirse.
Solís no solo sobrevivió al combate, sino también al olvido. En su cotidianidad, entre objetos desgastados y recuerdos de juventud, emerge una ternura que desafía la dureza del pasado. Su esposa Amalia asegura que desde que lo conoció, su salud mejoró, incluso su diabetes desapareció, como si el afecto hubiera reemplazado la herida.
Las imágenes revelan cómo, a pesar del dolor y la precariedad, Solís recrea una familia y da amor a todos. Su mirada, marcada por la experiencia, transmite una serenidad que convierte la memoria en esperanza.
Este trabajo busca mostrar que incluso quienes han vivido la guerra conservan la capacidad de amar, cuidar y crear vida.



