
Entre el cuerpo y el bejuco es un proyecto fotográfico de largo plazo que se viene desarrollando en el Centro Ecléctico Passarinho Branco, un espacio espiritual ubicado en la Amazonía acreana donde se realizan rituales con ayahuasca, bebida sagrada de origen indígena preparada a partir de la cocción del bejuco (jagube) y la hoja (chacrona), en asociación con las siete líneas de la umbanda, religión afrobrasileña que rinde culto a los orixás y entidades espirituales. El proyecto nace de una relación de pertenencia: el artista es uno de los hijos de la propia casa espiritual donde se producen las imágenes.
Desde una perspectiva interna, el proyecto investiga los estados de transformación que emergen durante los rituales a partir de la consagración de la medicina sagrada (ayahuasca), observando gestos, cantos, expresiones corporales y las atmósferas que atraviesan estas experiencias colectivas. Las fotografías no buscan documentar los rituales de manera descriptiva, sino traducir visualmente aquello que se manifiesta entre lo visible y lo invisible: momentos de silencio, concentración, entrega y conexión espiritual.
En la selva amazónica, el bejuco de la ayahuasca es entendido como un puente entre mundos: entre el cuerpo y el espíritu, entre memoria, territorio y ancestralidad. Al acompañar estos rituales desde dentro, el proyecto propone una reflexión sobre la espiritualidad, la pertenencia y la experiencia colectiva en el corazón de la Amazonía.











