
Esta es una tentativa de capturar el misterio del trayecto entre el Salar de Uyuni y el desierto de Atacama, travesía realizada en vehículo 4x4 durante cuatro días desde Oruro (Bolivia) hasta San Pedro de Atacama (Chile). El azar me llevó a fotografiar con una cámara analógica desechable, ya que mi cámara DSLR de aquel entonces fue robada durante una parada para comer. En lugares donde el tiempo se mide en eras y donde la extracción de minerales aún genera un profundo impacto, quizás quiso el destino que el paisaje fuera fotografiado en película con un lente de plástico.












